Muchos padres se quedan paralizados ante la pregunta de qué les podría pasar a sus hijos en caso de sufrir un accidente, y tanto si falta el padre como la madre, hacer frente a los gastos habituales de una familia tras una importante bajada de ingresos se convierte en una tarea dura y difícil. Sin embargo, si somos previsores es posible tener controlada esta situación gracias a los seguros de protección familiar.
Con independencia del seguro que tengas contratado para asegurar el cuidado y la protección de tu familia, también mantener precauciones constantes en carretera y por ello en CEA te ofrecemos una serie de consejos para asegurar tu protección y la de tu familia en carretera:
Evitar las distracciones. Quienes usan el móvil mientras conducen tienen cuatro veces más probabilidades de verse involucrados en un accidente. Está comprobado que los manos libres no son mucho más seguros y que también distraen, igual que el uso del GPS, comer y beber al volante, distraerse con otros ocupantes del vehículo, etc.
Adecuar la velocidad a las circunstancias. Un incremento de 1 km/h de la velocidad media del vehículo se traduce en un aumento del 3 % en la incidencia de accidentes con lesiones, y de un 4 % a 5 % más en accidentes mortales. El riesgo de muerte de un peatón atropellado por un automóvil a 50 km/h es inferior al 20 %, pero se eleva al 60 % si el atropello se produce a 80 km/h. Son datos de la DGT.
No ponerse al volante bajo los efectos del alcohol, drogas o medicamentos que puedan afectar a la capacidad para conducir porque incrementa el riesgo de accidente con desenlace fatal o con lesiones graves.
Utilizar todos los elementos de protección como el caso en bicicletas, motos o ciclomotores. El uso del cinturón de seguridad disminuye entre un 40 % y un 50 % el riesgo de muerte de los ocupantes delanteros, y entre un 25 % y un 75 % el de los ocupantes de asientos traseros.
Planificar los desplazamientos sin prisa, teniendo en cuenta la situación del tráfico, las condiciones meteorológicas, los horarios, las obras..., y establecer rutas alternativas cuando sea necesario. Se recomienda parar cada 200 km o cada 2 horas de conducción. Y siempre dejar de conducir ante el menor síntoma de cansancio.
Mantener el vehículo en óptimas condiciones. Es importante que se revise con periodicidad, vigilar el buen estado de los neumáticos y de otros elementos como frenos, amortiguadores, luces, etc.
Mantener los seguros para el vehículo, que cubran la responsabilidad civil y que protejan tanto a la familia como al propio asegurado, debe ser otra norma esencial del conductor responsable.
Eugenio J. Aragoneses Durán – Departamento de Comunicación