Con preocupación tengo que decir que hemos tenido 234 fallecidos en nuestras carreteras en este verano. La verdad es que es un dato escalofriante que no nos puede dejar tranquilos y que debe llevarnos a tomar medidas, tanto desde las administraciones públicas como desde las empresas privadas como es el caso de CEA. Sigue siendo éste un problema del conjunto de la sociedad española y no patrimonio exclusivo de la DGT.
